Rico, elegante y prometedor, este vino fue la pieza central de la velada, y el tipo de primera impresión que no sólo habla, sino que canta.
Una multitud por la que merece la pena brindar
Llegamos a una sala elegante y con luz tenue, y nos recibió el tipo de público que suscita conversaciones interesantes al instante, como gente del mundo del vino, aficionados a la buena mesa y del mundo de las tiendas de lujo. El ambiente era cálido y lleno de curiosidad. Pronto, los fundadores de Belle Montagne nos condujeron a nuestros asientos y nos presentaron la velada. Unos breves discursos explicaron los inicios de la marca y por qué este Cabernet Sauvignon era mucho más que una simple botella de vino.